Actualmente, con todos los
avances que vivimos mundialmente, niños, jóvenes y adultos encuentran por todas
partes la presencia de nuevas tecnologías y acceso a todo tipo de información
de manera fácil y directa, razón por la cual, las escuelas deben estar
preparadas para afrontar este cambio como un reto que brinda la posibilidad
para replantear las metodologías de enseñanza y estar a la vanguardia de esos
cambios que se han venido generando que no solo están abarcando nuestra vida
laboral sino hasta la manera cómo nos relacionamos.
Al hablar de construcción de una sociedad de la información
y sociedad del conocimiento, cabe destacar que en nuestro país y en nuestra
ciudad, según mi criterio personal, estamos
dando aún los primeros pasos frente a esta temática, tratando que nuestros estudiantes
accedan a herramientas tecnológicas (que no se da en todos los casos), pero aún
nos falta seguir trabajando para construir una sociedad con esas
características.
Nada más miremos la gran ventaja
que nos llevan los países desarrollados en el tema de la tecnología y las
comunicaciones. También nos impide dar grandes dar grandes saltos, la poca
igualdad que existe en nuestra sociedad, para que TODOS podamos acceder al uso de herramientas
tecnológicas. Por ejemplo: En mi salón de clases tengo 35 estudiantes, de los
cuales solo un niño tiene computador, 16 tienen televisión y 2 compran
periódicos en sus casas.
Otro factor muy importante es la
actitud de nosotros los docentes, como motor clave en la formación de los
futuros ciudadanos, ya que a veces nos
estancamos y nos oponemos a romper nuestros propios esquemas y paradigmas y nos
rehusamos a cambiar, por el simple miedo, privando a la educación de grandes posibilidades
y excelentes herramientas tecnológicas para innovar en nuestro quehacer
pedagógico
.
Tenemos que seguir trabajando en
capacitarnos más para que podamos enseñarles a nuestros chicos qué pueden hacer
con toda esa información que reciben para sean capaces de utilizar todos esos recursos
adecuadamente para beneficio de la sociedad. Escucho con mucha tristeza escuelas
que las dotan de muchas herramientas tecnológicas para favorecer el aprendizaje
significativo como tableros digitales, salas de informática en óptimas
condiciones, pero en retroalimentación con los docentes los tienen como un tesoro amarrado y no a la mano para
cualquiera que desee utilizarlas.
¡Entonces es ahí cuando nuestros
pasos se quedan cortos!.
También es importante destacar
que el hecho de la contar con gran variedad y disponibilidad de herramientas
tecnológicos no son garantías de aprendizaje significativo, por eso hay que replantear
nuestro quehacer docente mirando bien cuáles son nuestras intenciones formativas,
el contexto en el que enseñamos (factor muy importante) y el tipo de
estudiantes que tenemos en n nuestras aulas, de esta manera orientaremos nuestra
decisión de usar una u otra tecnología.
¡Qué chévere sería que todos aportáramos un
gran grano de arena al cambio! Lograríamos excelentes resultados. ¿No creen?
Saluditos!!!
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